Una bellissima idea

[ Aquello que nos llena de orgullo, toma más sentido si logramos compartirlo. ]

Atender a la gente es una profesión. Yo siento que tratar con personas es como palpar una tela suave: a todos hay que tratarlos muy bien, pero no a todos de la misma manera. Simplemente porque cada persona es diferente

Francesco es la vocación de recibir en su propia casa a quien desee visitarle y poder agasajarle con sus platos. Pasión, creatividad, sensibilidad y amor inspiran cada uno de ellos y se traducen en el detalle de los sabores, aromas y frescura que los componen.

Francesco era nuestro hogar y un día en que me acompañaba la tristeza, Teresa se acercó y tratando de darme ánimo dijo: “Beatrice stavo pensando... hagamos un ristorante en nuestra casa. Hermoso, con jardín, bello, bellissimo..., verdrai, verás, todo esto ha sido positivíssimo”. Recibamos a la gente, a nuestros clientes, que pasen un momento agradable... que se sientan como en su casa, en nuestra casa”. Mientras ella efusivamente relataba su idea, yo permanecía recostada en mi cama, inmóvil frente al temor de aceptar el desafío. Todos sabemos que los cambios llevan su tiempo, a veces no son fáciles y al inicio nos paralizamos frente a esa posibilidad...

Sus palabras fueron el estímulo que atrapó mi atención y disipó mi pena... De pronto me encontré pensando en su proyecto. La idea pasaba por mi mente como las imágenes de una película de Fellini. Tendría que postergar una profesión exitosa y variar el rumbo, ya que mi destino era Italia... Me impresionaban sus gestos, respiraba su coraje. Su determinación fue el empuje final para decidirme... El riesgo de una nueva empresa se combinaba con la agradable sensación de poder permanecer en esta tierra y continuar cerca de los que amo... ¡Cómo no acompañarla! Así fue que sacudiendo nuestras heridas y aventando los fantasmas del miedo nos pusimos manos a la obra.

Hoy Francesco es otra casa que los Barbera ofrecen a Mendoza, esperando que quienes nos visiten sientan sabores y afecto de nuestro hogar.

Contado por Beatriz Barbera, Julio 2006.

Beatriz junto a Teresa y a su papá Francesco, año 2012.

María Teresa Corradini de Barbera

l'anima di Francesco

María Teresa sintetiza más de 60 años de gastronomía italiana en Mendoza. Ella se inició junto a mi "Nonna Fernanda", una inmigrante, una tana, que en 1948 llegó con sus hijos y su valentía a cuestas. El firme propósito de salir adelante las llevó a ser las primeras en ofrecer comida italiana en Mendoza.

Francesco es el restaurante exclusivo de la Familia Barbera donde María Teresa pone a disposición de la gastronomía toda su creatividad y experiencia. Así, con los aromas de estos condimentos y el sabor de la gratitud a esta tierra, nace el plato más delicioso de la vida: Compartir con los amigos en su casa.

Así como un vino es capaz de trasmitir la huella de aquellos que lo acompañaron desde la cepa hasta la botella, como una comida es síntesis y efecto de un largo proceso en el que decenas de personas aportan con su trabajo.
María Teresa junto a la nonna Fernanda, año 1972
Las manos de María Teresa